Ostadarra Holistika

GAIXOTASUNA / LA ENFERMEDAD

(más abajo en castellano)

Eta zein tamalgarria den geratu behar izatea, bizitzan abiadura bizian zoazenean. Horretarako gaixotzen gara: bizian abidura bizian goazelako.

Eta etxean geratu behar zara, etzaudelako ondo eta osatu behar zarelako. Egun batzuk baino ez dira izaten baina zure inguruan denak abiadura bizian dabiltzanez, ba zu hor geratzen zara etxean, ezer egin gabe. Eta ez daukazunez ezertarako gogorik, ba ikuzkailua martxan jartzen da. Egunerokotasunaren inguruan hausnartzen hasten zara eta alaitzen zara, eta haserratzen zara eta amorratzen zara eta ez daukazu beste aukerarik pakean egotea baino, bestela gaixotaxunari amorrua eta gorrotoa gehituko dizkiezu.

Gaixotasuna aukera galanta da zure bizitza aztertzeko eta onena emateko prest itzultzeko. Gorputzak atsedena hartuko du eta zu, osatzen zaren bitartean, energiak berriztatuko dituzu.

Y de repente un día vuelves para casa después de una dura jornada de trabajo y te encuentras mal. Te pones el termómetro y tienes fiebre. ¡Y vaya, te tienes que quedar en casa! Y es como si se te rompiera la vida porque quedarse en casa cuando a unx le apetece, ¡pues qué bien! Pero tener que hacerlo a la fuerza, pues fastidia.

Y sí, te quedas en casa. Y es incómodo porque no estás bien, tienes fiebre, te duele todo y a tu alrededor todo sigue igual. ¡Y tú te quedas en casa!

Estar enfermo siempre ha sido una fuente de sufrimiento para mí. Porque la rutina soslayaba todo lo que se cocía por dentro. Quedarme en casa, suponía una toma de contacto con lo que existía en mí y me aterraba muchísimo. Total que solía tener dos problemas: mi enfermedad y lo que solía venir después. Efectivamente, superada la fiebre y demás, al haber estado en contacto directo con mis monstruos, no me quitaba nadie meses y meses de tristezas, vacíos y todo el resto del menú, hasta rayar la depresión y las ganas de matarme.

Los años van pasando y unx aprende a gestionar sus emociones. Las tentaciones suicidas se van reduciendo a la mitad y con lo que queda, unx escribe un libro, un artículo o construye algo. Al fin y al cabo hay que convivir con unx mismx , es la única compañía que tenemos asegurada. Porque lxs de alrededor van y vienen pero con nosotrxs mismxs tendremos que estar siempre.

En esos momentos donde la enfermedad aprieta y bien, es cuando unx debe cuidarse mucho. La pandemia si algo me enseñó es a amarme y respetarme sobre todo lo demás. Durante estos días de fiebre y dolores varios, todas aquellas dinámicas que me ayudan a estar bien, han sido mi fiel compañía. Terminar un libro, escribir este artículo, hablarme con cariño y mimarme mucho, me han ayudado a no repetir escenas de la niñez, donde tan mal lo pasaba.

La enfermedad es un alto en el camino también pero es ante todo, una oportunidad para estar contigo mismx. Si esa relación no es buena, no te queda otra que hacer las paces contigo, porque las horas se hacen eternas y si encima le sumas tu propio mal estar, pues arrea y vamos. Por lo tanto, se trata de un impasse. Nuestro cuerpo necesita parar y como no paramos, pues la fiebre lo hace por nosotrxs. Estar enfermx es la manera de hacer un reset para volver a la vida con nuevas ganas después de haber pasado por boxes.