Ostadarra Holistika

¡QUÉ PRECIOSO QUE ESTÉS EN NUESTRAS VIDAS!

¡Qué precioso que lo adornes todo! ¡Qué preciosos los valles, los montes y los ríos! ¡Qué preciosas las sonrisas que nos dibujas en el rostro! ¡Qué alegría saberte cerca! ¡Qué profundidad cuando la tristeza nos atenaza, saliendo de ella repletos de felicidad y lecciones aprendidas! Cuando la vida se nos pone cuesta arriba y transformas las elevadas pendientes en rampas de lanzamiento. Cuando la vida te colma de razones para arrojarte al vacío y lo llenas todo de pájaros, para que con sus alas tomemos vuelo. Cuando las decepciones nos hunden y te conviertes en colchón para enloquecernos de alegría en una y mil piruetas. Cuando la certeza nos lleva a caminos sin fin y se nos presentan un sinfín de oportunidades, para verlo de una manera diferente.

La vida es larga pero un suspiro, cuál vendaval, se lleva el tiempo por delante. Cuando nos sumergimos en nuestras penas y no encontramos razones para seguir adelante, una rama seca se casca en el suelo y vuelve a ponernos en marcha en nuestras rutinas. Eres el sentido que ilumina nuestro camino. Eres la sombra en un día caluroso. Eres la palma que se posa en nuestras espaldas, en cualquiera de nuestros infinitos lloros.

Si pudiéramos darte forma, sería como una preciosa sonrisa que alegraría nuestros corazones y haría multiplicar en nuestras mentes, bosques y bosques de buenas ideas. Jamás permitas que nos alejemos de ti, nunca dejes que la desesperanza ocupe nuestro ser y evita siempre que la duda pueble nuestra alma.

Gracias por existir. Gracias por ser el sueño en nuestras noches. Gracias por ser la belleza que nuestros ojos ven. Gracias por ser canto, por ser luz en nuestras tinieblas y por ser el rocío, que refresca nuestras anquilosadas memorias abrasadas de heridas.

Una vez más y siempre queremos alabarte y glorificarte y sumarnos a ti y multiplicarnos en ti y sumergirnos en ti. Que tu vuelo sea nuestra brújula y tu profundidad la tierra donde construyamos nuestras vidas. Que en la duda gélida seas ánimo que nos libera y que ante el miedo más aterrador, seas esa palabra que reconforta.

Jamás sin ti, siempre en ti.